OBISPO.
Por favor pase a mi casa, que la noche está muy fría,
aunque somos muy humildes,
compartir es un deber…
que os reviva nuestro vino,
y este pan os quite el hambre…
reposad hasta mañana, vuestras penas olvidad.
JV.
Pude comer, lo mejor me ofreció…
la plata que en mis manos vi
costaba más que lo que yo gané,
sudando bajo el sol…
el viejo me creyó…
¡Un hombre digno! y de buena voluntad,
agradecérselo fingí, fue mi deber,
en medio de la noche yo me levanté… cogí la plata y escapé.
OFICIAL 1.
Cuéntale a su reverencia.
OFICIAL 2.
Y veamos si te cree.
OFICIAL 1.
Tu pasaste aquí la noche.
OFICIAL 2.
El obispo te acogió y con gran bondad cristiana, él te quiso ayudar.
OFICIAL 1.
Y dijiste que la plata, fue un regalo…..
OBISPO.
Así es, más te fuiste tan temprano,
olvidaste lo mejor,
yo te di estos candelabros,
son de mucho más valor.
Por favor, déjenlo libre,
pues ha dicho la verdad,
agradezco vuestra ayuda y Dios os bendecirá.
Más recuerda hijo mío, ve en esto la esperanza,
utiliza esta plata, para ser hombre de bien,
es tu alma lo que compro, es tu alma lo que quiero…
Dios te muestra el camino, hoy tu alma suya es…